Sobre la Exhibición
Esta exhibición es el resultado de la colaboración sostenida entre el Museo de Arte Precolombino Casa del Alabado y el Monasterio de Santa Clara de Quito, vecinos en el Centro Histórico desde hace más de cuatrocientos años. Este proyecto cierra el 15.º aniversario del museo y busca poner en valor la historia, la memoria y el legado cultural de una de las comunidades monásticas más antiguas de la ciudad, ofreciendo una mirada renovada sobre su patrimonio histórico y religioso.
‘Un viaje interior. Tesoros del Monasterio de Santa Clara de Quito’ es una exposición histórica que revela, por primera vez al público, un conjunto excepcional de bienes artísticos, documentales y espirituales preservados durante más de cuatro siglos en el claustro. Fundado en 1596, el Monasterio de Santa Clara ha sido un espacio de vida contemplativa, creación y memoria. La muestra propone un recorrido profundo por la historia y el mundo interior de la vida monacal femenina, abordando la espiritualidad, el trabajo cotidiano y las formas de creación desarrolladas en la clausura. A través de documentos fundacionales, manuscritos inéditos, obras de arte, textiles litúrgicos y música compuesta en el propio monasterio a inicios del siglo XVIII, la exposición pone en valor un patrimonio largamente resguardado.
La curaduría e investigación han estado a cargo de Lucía Durán, directora ejecutiva del Museo de Arte Precolombino Casa del Alabado, junto con las hermanas del monasterio y el equipo interdisciplinario del museo. El guión curatorial propone un recorrido que inicia en el umbral histórico del monasterio, atraviesa su sonoridad, la fotografía y seis salas dedicadas a la historia, el mundo interior, el bordado litúrgico, los ensamblajes en trigo y cebada y el arte colonial quiteño. El recorrido subraya cómo, en el recogimiento de la vida monacal, fue posible una
creación en la que la espiritualidad, la materialidad y el tiempo se entrelazan.
SOBRE LAS SALAS:
FOTOGRAFÍA
La exhibición inicia con un recorrido fotográfico por la vida interior del monasterio, el orden del tiempo, los oficios y la vida espiritual.
HISTORIA
La historia temprana del Monasterio de Santa Clara quedó consignada en el Libro Verde, crónica iniciada tras su fundación en 1596 por doña Francisca de la Cueva, y en los tres volúmenes manuscritos de La Perla Mystica, de sor Gertrudis de San Ildefonso y fray Martín de la Cruz (1700–1718). La sonoridad de la “Letanía a la Virgen del Amparo”, contenida en el tercer tomo, en diálogo con textos, esculturas y pinturas religiosas de los siglos XVII, XVIII y XIX, es testigo de una tradición femenina de profunda dimensión contemplativa, intelectual y estética, que dejó un legado perdurable en la historia de Quito.
MUNDO INTERIOR
La profesión religiosa marca el tránsito hacia una nueva forma de habitar el mundo, en la que los lazos previos se transforman en compromisos espirituales y comunitarios. El orden espiritual y la organización cotidiana de la vida monacal se expresan en documentos de elecciones y oficios, registros internos, cartas, diarios y objetos devocionales; a su vez, dotes, regalos, libros de hacienda y censos evidencian las formas en que la comunidad clarisa sostuvo una presencia activa en la vida social y económica de Quito durante siglos.
TEXTILES
El lenguaje de los textiles litúrgicos condensa el simbolismo y la ritualidad de la tradición cristiana. Sedas, terciopelos, lentejuelas, hilos de oro y plata, y pedrería fueron integrados en la confección de casullas, dalmáticas y estolas, así como corporales, canopeos y palias destinados al altar. En estas piezas creadas en el claustro convergen iconografías franciscanas y barrocas con recursos propios del bordado andino. Relieves, aplicaciones y contrastes cromáticos intensos articulan saberes globales y tradiciones locales en una misma expresión de fe.
ENSAMBLAJES
El trigo y la cebada, cultivados en los huertos y haciendas del monasterio desde el siglo XVII hasta el siglo XX, formaron parte de una economía en la que la labor agrícola se integró al orden cotidiano y espiritual de la clausura, dando origen a una práctica textil singular arraigada en tradiciones andinas. Las fibras vegetales fueron trabajadas, tinturadas y tejidas con delicadeza, y dieron lugar a frontales y conopeos destinados al rito. Otras piezas, como la pulpitesa, incorporaron bordado en colores brillantes y ensamblaje de materiales aplicados sobre gasa. En todas ellas late el tiempo pausado y silencioso de la creación de las hermanas clarisas de Quito.
SALVE REGINA
La última sala del recorrido propone envolvernos en la sonoridad del monasterio a partir de las partituras de La Perla Mystica y apreciar la belleza del arte colonial quiteño.
El Museo de Arte Precolombino Casa del Alabado fortalece, con esta exhibición, su compromiso con la comunidad y la ciudad, así como su trabajo con el barrio de San Roque y la Plaza de Santa Clara de Quito, junto a vecinos y vecinas con quienes ha trabajado durante más de quince años. El Alabado se consolida como un museo de puertas abiertas a la comunidad, un espacio cultural vital para la ciudad y un referente a nivel internacional que resguarda un patrimonio de 8.000 años, en diálogo con otros patrimonios materiales e inmateriales del Ecuador.
CRÉDITOS
‘Un viaje interior’ es un proyecto del Museo de Arte Precolombino Casa del Alabado junto al Monasterio de Santa Clara de Quito.
Curaduría e investigación: Lucía Durán, Directora ejecutiva del Museo Casa del Alabado.
Con la colaboración de: hermanas del Monasterio de Santa Clara, María Belén Misle, María Elena Espinoza, Estefanía Carrera, Jazmín Buitrón, Segundo Caiza, Saralhue Acevedo, Lorena Calahorrano, Estefanía Cardona y Emerson Mena.
Museografía: Seppia
¿CÓMO VISITAR LA EXHIBICIÓN?
La exposición se podrá visitar únicamente bajo reserva o escribiendo a educacion@alabado.org
RECORRIDOS GUIADOS
Martes, jueves y sábado
10h00 y 15h00
Cupo para 14 personas | duración 45 min
USD 8
Punto de encuentro: Museo Casa del Alabado
Calle Cuenca N1-41, Centro Histórico de Quito
Las entradas se adquieren en el museo
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Manuscrito “La Perla Mystica” Tomo III
Sor Gertrudis de San Ildefonso (1652-1709) fue una religiosa quiteña que profesó como monja de velo negro en 1668. Escritora mística, música y reformadora, su vida se recoge en los tres tomos del manuscrito “La Perla Mystica escondida en la
concha de la humildad. La venerable virgen Gertrudes de San Yldefonso. Religiosa profesa en el convento de Santa Clara de Quito”. Su confesor, el carmelita descalzo Fray Martín de la Cruz, transcribió los diarios de la monja de manera dialógica, incorporando sus propios textos y anotaciones, y narrando su vida desde la infancia. Continuó la escritura del texto hasta 1718, nueve años después de la muerte de Sor Gertrudis, relatando hechos extraordinarios que revelan su santidad. En el tomo tercero se incluyen partituras destinadas a promover la devoción de la ciudad a Nuestra Señora del Amparo, virgen que milagrosamente aparece pintada en una de las paredes del claustro hacia 1689.Sor Gertrudes de San Yldefonso y Fray Martín de la Cruz. 1700-1718 -

Ensamblaje sobre tul
Las obras en esta sala son únicas en su estilo, producto de la creación y del trabajo de las hermanas del Monasterio que dan cuenta de las elaboradas formas en que los ornamentos religiosos dialogan con el barroco popular andino hasta la actualidad.
Hermanas del Monasterio de Santa Clara de Quito. Ca. 1930 -

Virgen con Niño
Representación de la Virgen con el Niño Jesús, ambos coronados como Reina y Rey del Cielo. La Virgen luce un delicado collar de perlas, sostiene en su mano derecha un ramo de rosas y carga al Niño en su brazo izquierdo. Su manto despliega una rica ornamentación floral característica de la pintura colonial andina. Flores blancas y rosas delicadamente dispuestas en el suelo enmarcan la composición, reforzando el simbolismo de la Rosa Mystica. Al fondo, cortinas de color carmesí aluden a la majestad y realeza de la imagen. La obra expresa la circulación de técnicas y representaciones devocionales entre España y América, especialmente entre las escuelas Cuzqueña y Quiteña.
Anónimo. S. XVIII. Óleo sobre lienzo Marco de madera tallada y policromada



