Puruha

La cultura Puruhá se asentó en la provincia de Tungurahua y Chimborazo, en el nudo de Sunancajas e Igualata. Liribamba era el centro principal de esta cultura, sitio de paso obligatorio para ir hacia la Costa, y parte del circuito del camino real inca.

Los Puruhá eran reconocidos como un pueblo guerrero. Mantuvieron contacto con culturas de la Amazonía, con quienes intercambiaban hojas de coca y sal por obsidianas. La comunicación, el transporte y carga hacia otras regiones las hacían con llamas.

En la cultura Puruhá destacó la práctica de alfarería y metalurgia. Usaron distintas técnicas para trabajar sus obras, tales como pintura al negativo, el rojo monocromo natural de la arcilla, ornamentación grabada en metal, decoración repujada, talla lítica y pulido. La iconografía utilizada en esta cultura fue de aves, primates y zarigüeyas. También fueron recurrentes las figuras antropozoomorfas de cuatro patas, un cuerpo redondeado y cabezas antropomorfas.