Manteño Huancavilca

La cultura Manteña se extendió por la costa ecuatoriana, tanto en las playas como en los cerros, desde Bahía de Caráquez en la provincia de Manabí hasta la Isla Puná en la provincia del Guayas. Se asentaron cerca de playas, esteros y manglares, que les proporcionaban agua dulce y servían como canales de comunicación.

Aportaron avances tecnológicos a la agricultura con el uso de terrazas en las laderas. En los cerros cultivaron productos como maíz, yuca, tabaco, cacao y algodón. Fueron comerciantes marítimos intensivos, llegando hasta las costas de Centro América en sus viajes de intercambio. La evidencia muestra que se organizaban en pequeños cacicazgos que servían como puertos y centros comerciales, los cuales mantenían una organización económico-social bien marcada.

En la región Norte se distinguieron por el uso de piedra para la producción artística de sillas o tronos, que funcionaban como símbolos de poder. En la zona sur, produjeron urnas cerámicas para el ritos funerarios. Su alfarería muestra un característico color negro grisáceo, logrado a través del uso del fuego reducido. Esta técnica permitía controlar la entrada de oxígeno durante el proceso de cocción, produciendo una combustión incompleta que provocaba una tonalidad ahumada en la cerámica.