Cañari

Los Cañaris ocuparon un territorio que abarcaba las provincias de Cañar, Azuay y Loja, con asentamientos siempre por debajo de los 3000 msnm. Mantenían, como los Puruhá, un comercio activo con pobladores de la Costa y Amazonía, intercambiando productos como plumas exóticas, sal, hojas de coca y algodón. Proveían de metales como el cobre a culturas de la Costa, especialmente cobre.

Se organizaban a base de cacicazgos que abarcaban una gran extensión territorial en la región interandina. Su organización urbanística contaba con grandes templos ceremoniales de piedra y complejos multihabitacionales en torno a un patio.

Se especializaron en el trabajo con arcilla y cerámica. Sus obras muestran uso de pintura roja, cerámica ahumada, cerámica policromada, incisiones, y en otros materiales como la piedra y la madera. Esta cultura se especializó en la representación de aves, mamíferos como el venado, y animales domésticos como los camélidos.