​La Casa del Alabado

Historia de la Casa del Alabado

La Casa del Alabado es probablemente una de las más antiguas del barrio colonial quiteño. Si bien la fecha exacta de su construcción, como la conocemos hoy, es incierta, se presume que fue entre los años 1530 y 1670, en una zona previamente habitada. Además de los registros históricos que atestiguan que existía un núcleo importante de población, poseemos un documento de primera mano en la casa: una de las vigas de aspecto más antiguo fue datada mediante radiocarbono, y se obtuvo que el árbol fue talado entre 1350 y 1450. Ello indica que existió un reciclaje o reutilización de los materiales más inmediatos de construcciones previas cercanas, para erigir las nuevas edificaciones coloniales.

La casa está localizada a media cuadra de la primera plaza edificada en la ciudad de Quito, en tiempos de la fundación española, y ocupaba casi una manzana completa. Según su extensión y ubicación privilegiada en el contexto de urbanización colonial temprana, puede deducirse que perteneció a familias o entidades de alta posición social y económica.

Según el arquitecto a cargo de la restauración, Luis López, el edificio sufrió varias intervenciones arquitectónicas, y la más significativa se llevó a cabo hacia 1671. De esa época se cuenta con dos documentos que la acreditan: una orden de construcción dada por el capitán castellano Diego Miño de Paz y Paredes, y el propio dintel pétreo de la casa, que reza: «ALABADO SEA EL SANTÍSIMO… ACABOSE ESTA PORTADA EN 1671 AÑOS».

La Casa del Alabado ha sido un espacio residencial por generaciones, y ha experimentado modificaciones y parcelaciones a lo largo de su historia. Los cambios urbanísticos de Quito transformaron los modos de vivir y relacionarse en la ciudad y, con ello, el uso de las viviendas en el Centro Histórico. Entre ellas, la del Alabado se convirtió en un molino, en casas de alquiler y en bodegas de los negocios aledaños.

La intervención y restauración arquitectónica para transformar el inmueble a museo tomó aproximadamente 4 años.

El Museo de Arte Precolombino Casa del Alabado abrió sus puertas en abril del 2010.